La experiencia de los trabajadores agrícolas migrantes de Lleida contribuye a redefinir la preparación ante futuras pandemias
El estudio sobre la situación de los trabajadores agrícolas migrantes durante la COVID-19 forma parte de la NUDO-Lancet PRIME Commission, una iniciativa internacional que propone un nuevo modelo de preparación ante emergencias sanitarias
Las investigadoras del Grupo de Investigación de Curas de Salud (GReCS) del Instituto de Investigación Biomédica de Lleida (IRBLleida) y de la Universitat de Lleida (UdL), Montserrat Gea-Sánchez, directora de la cátedra UdL-ASISA, y Gemma Espigares-Tribó, han liderado el estudio de caso desarrollado en España dentro de la NUDO-Lancet PRIME Commission. Su investigación, centrada en la experiencia de los trabajadores y trabajadoras agrícolas migrantes de Lleida durante la pandemia de la COVID-19, forma parte de un amplio proyecto internacional publicado recientemente en la revista The Lancet que propone un nuevo modelo de preparación ante futuras emergencias sanitarias.
La NUDO-Lancet PRIME Commission nació después de la pandemia de la COVID-19 con el objetivo de analizar qué factores hicieron que millones de personas quedaran desprotegidas durante la crisis sanitaria y como evitar que esta situación se repita en el futuro. La iniciativa ha recogido evidencia procedente de 20 países de todas las regiones de la Organización Mundial de la Salud, combinando estudios de caso, entrevistas con comunidades, revisiones científicas y modelización epidemiológica.
El caso de Lleida, una contribución clave dentro de un proyecto internacional
El caso de estudio desarrollado en España se ha centrado en la situación de los trabajadores agrícolas migrantes de Lleida durante la COVID-19. "La investigación evidencia como las dificultades de empadronamiento, la precariedad de la vivienda y la situación administrativa incrementaron la vulnerabilidad de este colectivo y dificultaron el acceso a los servicios sanitarios y a las medidas de protección social", destacan las investigadoras de el IRBLleida y la UdL, Montserrat Gea-Sánchez i Gemma Espigares-Tribó. Al mismo tiempo, el estudio pone de relieve iniciativas impulsadas en el territorio que contribuyeron a reducir el impacto, como la habilitación de alojamientos específicos para garantizar un aislamiento seguro durante la pandemia.
El estudio liderado desde Lleida ha permitido incorporar esta experiencia local en un análisis internacional que ha recogido las experiencias de 819 participantes de 20 países de todo el mundo.
Una distribución más equitativa de las vacunas podría salvar 2,7 millones de vidas adicionales
Una de las principales conclusiones de la comisión es que una distribución más equitativa de las vacunas podría salvar millones de vidas en una futura pandemia. A partir de la simulación de un escenario de gripe A, los investigadores estiman que el desarrollo rápido de vacunas podría reducir la mortalidad un 59%. Además, si las dosis se distribuyeran según criterios de población y no principalmente de capacidad adquisitiva, se podrían evitar 2,7 millones de muertes adicionales en todo el mundo. Las medidas destinadas a aumentar la confianza en las vacunas permitirían evitar 1,9 millones más.
Los resultados ponen de manifiesto que la equidad en el acceso a las vacunas es un factor determinante para reducir el impacto de futuras emergencias sanitarias. En este sentido, la comisión también concluye que muchos países disponían de planes de preparación ante pandemias, pero estos no garantizaron que todas las personas pudieran acceder de manera efectiva a la protección sanitaria y social cuando los sistemas entraron en tensión. El informe defiende un cambio de paradigma: pasar de la pandemic preparedness, centrada en la existencia de planes y recursos, a la pandemic readiness, orientada a comprobar si estos mecanismos funcionan realmente en situaciones de emergencia.
Según la comisión, factores como la precariedad laboral, las dificultades de vivienda, las barreras administrativas, la desconfianza institucional o la debilidad de los sistemas de protección social pueden convertirse en determinantes clave de la vulnerabilidad durante una crisis sanitaria. Por este motivo, los investigadores defienden que la preparación ante futuras pandemias tiene que ir más allá de los planes de emergencia e incorporar aspectos como el acceso a la vivienda, a los servicios sanitarios, a la información y a la protección social. En este sentido, la comisión defiende que las experiencias de colectivos vulnerables, como los trabajadores agrícolas migrantes analizados en el estudio liderado desde Lleida, tienen que incorporarse en la planificación y la toma de decisiones para construir sistemas más preparados, equitativos y resilientes ante futuras emergencias de salud pública.
Texto: Comunicación y Prensa IRBLleida
En el centro de la fotografía, Montserrat Gea-Sánchez, y a la derecha del todo de la imagen, Gemma Espigares-Tribó