Proteger el lenguaje antes de operar un tumor cerebral
Un estudio de Guttmann coliderado por un investigador del IRBLleida avala el uso previo de la neuromodulación no invasiva
La neuromodulación no invasiva, basada en campos magnéticos o en corrientes eléctricas de baja intensidad, combinada con un entrenamiento intensivo del lenguaje antes de una cirugía para extraer un tumor cerebral, puede favorecer la reorganización de las redes cerebrales implicadas en el lenguaje sin comprometer el funcionamiento cognitivo ni lingüístico. Así lo ha demostrado un estudio de Guttmann Instituto de Investigación coliderado por un profesor de la Universitat de Lleida (UdL) e investigador del IRBLleida, Kilian Abellaneda Pérez.
La investigación, publicada en la revista NeuroImage, se enmarca en el proyecto Prehabilita. Se trata de una iniciativa científica impulsada y coordinada por Guttmann, financiada por la Fundación Joan Ribas Araquistain. En el trabajo han participado también profesionales de la Universitat Autònoma de Barcelona, la Universitat de Barcelona, la IDIBAPS, la Universidad Católica de València, el Instituto de Investigación Eugenio Medea (Italia) y la Facultad de Medicina de Harvard (Estados Unidos).
El equipo ha trabajado con una muestra de 26 pacientes (10 mujeres y 16 hombres) con tumores cerebrales operables que afectaban las regiones del lenguaje o motoras. Once de los participantes recibieron neuromodulación no invasiva dirigida a la red de producción del lenguaje, combinando estimulación magnética o eléctrica transcranial con entrenamiento intensivo del lenguaje, incluyendo tareas de fluidez semántica, finalización de palabras incompletas o narración de una historia cambiante de idioma (normalmente catalán, castellano e inglés). Mientras, el grupo de comparación se sometió a neuromodulación no invasiva dirigida principalmente a las redes motoras.
Antes y después de esta prehabilitación, el personal experto les evaluaba mediante una batería neuropsicológica centrada en los principales dominios cognitivos y del lenguaje, así como mediante resonancia magnética funcional (fMRI), que permite identificar los cambios en la actividad cerebral y determinar qué áreas del cerebro intervienen en una tarea específica.
Las evaluaciones incluían aspectos como por ejemplo el lenguaje espontáneo, la repetición verbal de palabras o la comprensión lectora. Después se diseñaba de forma individualizada la intervención basada en neuromodulación no invasiva, con entre 10 y 20 sesiones de aproximadamente una duración de una hora.
"Esta intervención promueve la reorganización topográfica de las redes cerebrales y favorece que la actividad asociada a la función en riesgo se reorganice hacia regiones más alejadas de la zona que será intervenida", explica el profesor de la UdL y coinvestigador principal del proyecto, Kilian Abellaneda Pérez. Es decir, "la neuromodulación dirigida contribuye a promover la neuroplasticidad selectiva antes de la cirugía y constituye una estrategia preoperatoria segura", añade.
"Este método puede reducir las restricciones en la neurocirugía y permitir resecciones más amplias y seguras en pacientes con tumores que implican regiones críticas para el lenguaje", concluye Abellaneda.
El estudio también ha constatado que en la mayoría de los participantes la prehabilitación redujo la activación relacionada con el lenguaje dentro del hemisferio afectado. "Sin embargo, el cerebro no se reorganizó del mismo modo en todo el mundo: en algunos casos los cambios se produjeron dentro del mismo hemisferio y, en otros, hacia el hemisferio contrario", desarrolla la investigadora de Guttmann Instituto de Investigación y primera autora del artículo, Nuria Brault-Boixader. Esto, destaca, "refuerza la necesidad de personalizar la prehabilitación".
El equipo señala que estos resultados contribuirán a profundizar en el conocimiento de la neuroplasticidad y a optimizar las estrategias de prehabilitación no invasiva en neurocirugía. Ahora bien, futuras investigaciones tendrán que determinar como se reestructuran a largo plazo las redes del lenguaje y como se mantienen estos cambios funcionales después de la cirugía.
Además, el equipo investigador destaca que este conocimiento podría abrir nuevas vías para aplicar la prehabilitación a otros dominios cognitivos, así como en otros procedimientos neuroquirúrgicos.
Más información:
Texto: Prensa UdL
Imagen del estudio sobre cómo se modifica el cerebro